Desde el primer momento en que se registraron las denuncias vecinales, la Dirección General de Gestión Ambiental, dependiente de la Secretaría de Ambiente, tomó intervención directa y articuló un operativo de verificación in situ junto a Bomberos, Policía y Protección Civil para identificar el origen y la naturaleza de las emanaciones.
Asimismo, personal técnico de Ambiente llevó adelante acciones de auditoría y verificación técnica con el objetivo de determinar lo ocurrido, evaluar las medidas correspondientes y se descartó de manera concluyente que el episodio haya estado vinculado a una fuga de gas.
La inspección determinó que la sustancia volátil identificada corresponde a tiol o mercaptano. Se trata de un compuesto químico que se utiliza específicamente como aditivo odorizante para el gas natural y el gas licuado de petróleo (GLP). Dado que estos gases son inodoros en su estado natural, se les inyecta mercaptano para que cualquier eventual pérdida pueda ser detectada rápidamente a través del olfato.
El Gobierno provincial, a través de sus áreas de fiscalización ambiental, continúa con el monitoreo de las instalaciones y el seguimiento del caso para garantizar el estricto cumplimiento de las normativas de seguridad y resguardar a la comunidad.