Con el firme objetivo de transformar los tribunales en espacios más humanos, el Fuero de Familia del Distrito Judicial Sur evalúa la implementación de un dispositivo innovador: la incorporación de perros de asistencia judicial en procesos que involucren a niños, niñas y adolescentes (NNyA).
Un puente emocional en el proceso judicial
La iniciativa, que actualmente atraviesa su etapa inicial, busca que estos animales —especialmente entrenados para la contención— participen en las instancias de escucha y entrevistas que se realizan en los Juzgados de Familia y Minoridad. El dispositivo no reemplaza la labor profesional, sino que actúa como un apoyo emocional para los equipos interdisciplinarios.
La presencia de los canes tiene beneficios probados en la psicología infantil dentro de contextos de alta complejidad:
Reducción del impacto emocional: Ayudan a disminuir los niveles de estrés y ansiedad que suelen generar las audiencias.
Fomento de la confianza: El contacto con el animal crea un entorno más amigable, facilitando que los menores se sientan seguros para comunicarse.
Contención integral: Prioriza el bienestar del niño, permitiendo que su paso por el sistema sea más respetuoso y armonioso.
Experiencias exitosas como referencia
Este modelo de intervención ya cuenta con antecedentes positivos en otras provincias argentinas, así como en países como Chile y Estados Unidos. En dichas jurisdicciones, se ha comprobado que la interacción con perros de asistencia mejora significativamente la calidad de las declaraciones y reduce la revictimización de los menores.
Con este proyecto, la Justicia fueguina busca alinearse con los más altos estándares de protección de derechos, apostando por una justicia restaurativa y amable que reconozca la vulnerabilidad de los más jóvenes frente a los protocolos tradicionales.