“Tuvimos tres declaraciones de emergencia del servicio y cada vez que un privado se hizo cargo, la historia terminó en crisis”. Cinti recordó que en la última emergencia de 2016, la prestataria privada redujo su flota a solo cinco colectivos operativos para toda la ciudad y la demanda cayó de 2,8 millones a menos de 2 millones de pasajes.
Frente a ese colapso, el Municipio recuperó el servicio en 2017 por decisión del intendente Walter Vuoto, absorbiendo a 62 trabajadores despedidos por el privado e incorporando 20 unidades 0 kilómetro para recuperar el sistema bajo una lógica comunitaria. “Se entendió desde ese momento que el transporte público no es un negocio para generar ganancias, sino un servicio social y esencial”, enfatizó Cinti.
A partir de esa decisión política, UISE extendió sus recorridos a 21 barrios que antes estaban marginados. “Elegimos ampliar el recorrido y entrar a barrios donde el privado nunca quiso entrar porque no le da la ecuación económica”, explicó Cinti.
Con la creación de las líneas D y E, la cobertura se extendió a sectores como Identidad Fueguina, Andorra y Dos Banderas. “En enero de 2025 empezamos a brindar el servicio y hoy tenemos ocho combis para el servicio de Andorra y Dos Banderas”, detalló Cinti.
La ampliación de los recorridos permitió conectar de manera directa con 79 establecimientos educativos, el 94% de los centros de salud, el 85% de los espacios culturales y el 81% de las instalaciones deportivas. “Eso es lo que hace UISE, acercar a la gente a los lugares y conectar la vida cotidiana de nuestra comunidad”, destacó el director ejecutivo.