Con el zarpe esta semana de las principales unidades navales desde el puerto de Ushuaia, se puso en marcha la tercera y última fase de la Campaña Antártica de Verano (CAV) 2025/26. Tras completar las maniobras de reaprovisionamiento junto al buque logístico ARA “Patagonia”, el rompehielos ARA “Almirante Irízar” y el aviso ARA “Puerto Argentino” pusieron proa hacia el continente blanco para sellar las operaciones de la presente temporada.
Esta etapa decisiva cuenta con la supervisión directa del Comandante Conjunto Antártico, Contraalmirante Maximiliano Mangiaterra, quien coordina las acciones desde el "Irízar" junto al Capitán de Navío Enrique Marcelo Ballerini, Comandante del Componente Naval del COCOANTAR.
El rompehielos insignia de la Armada Argentina transporta una carga crítica de 65 toneladas, que incluye víveres, herramientas, insumos de construcción y material científico destinado a las bases permanentes San Martín, Esperanza y Carlini. Además, la unidad traslada 260 tambores de gasoil antártico (GOA), gas y aceites, elementos vitales para sostener la operatividad durante el crudo invierno.
Uno de los hitos de esta fase será el relevo de la dotación en la Base San Martín, donde el personal entrante reemplazará a quienes invernaron durante 2025. Entre los pasajeros se encuentran también miembros de la Dirección Nacional del Antártico, encabezados por su directora, la diplomática Cynthia Hotton.
Mientras el "Irízar" cumple con las bases permanentes, el aviso ARA “Puerto Argentino” se enfocará en la Base Petrel. Este punto es clave para la estrategia nacional, ya que atraviesa un proceso de reestructuración profunda con el objetivo de convertirse en la principal puerta de entrada logística de Argentina a la Antártida.
Por otro lado, la misión contempla el cierre de los establecimientos temporarios Brown y Primavera, los cuales finalizarán sus actividades científicas estivales.
Tras cumplir con su rol de soporte logístico en el sur, el buque ARA “Patagonia” inició su navegación de regreso hacia la Base Naval Puerto Belgrano. Una vez allí, se integrará a una etapa de adiestramiento junto a otras unidades de la Flota de Mar, cerrando así un ciclo de apoyo fundamental para la soberanía argentina en el sector antártico.